Yo empecé a principios de los 80’s con un Sancheski naranja que me dejaba un vecino. Iba de pie y bajaba la cuesta de enfrente de mi casa. Luego unos primos me regalaron un patín de madera, sin marca y sin lija : primeras bajadas a toda velocidad y primeras hostias. Después mi padre me compr? una «cosa» peque??sima de plástico que no quiero ni acordarme pero se redimi? más tarde con una Variflex XP comprada en Caribbean. Alguna vez fui al Parque Sindical pero por lo general me quedaba con los colegas en el barrio aprendiendo ollies, slides o grinds en bordillos bajitos, etc… Lo último, ya en los 90’s, fue una Sta. Múnica Airlines modelo Jim Thiebaud, comprada también en Caribbean, con ejes Independent de 2ª mano y ruedas H-Street y es la única que conservo. Sobre el 92 o 93 dejó de patinar, aún no sé porqu?. Par? durante casi 20 años y en diciembre de 2010 me pill? una Mindless en Caribbean (esa fidelidad). Quedó muy contento con la tabla pero lo de estar más tiempo subiendo una cuesta a pie que baj?ndola patinando se me hizo cuesta arriba, nunca mejor dicho. Y de pronto me vino a ver la Virgen : me enter? de lo del skatepark de Arganzuela, me compr? la Jart más ancha que pude encontrar y desde la inauguración en abril de este año no he parado de darle al bowl. Y aquí estamos, para lo que a vuesas mercedes se les ofrezca.