El top era una «m» de skate. Pero se vendi? como churros y fue el camino de acceso al skate de toda una generación. A la vez que hacían el Top, Sancheski hacía muy buenas tablas de laminado e incluso ruedas de uretano decentes (los ejes eran otro tema). Yo todavía tengo algunas en funcionamiento 30 años después, lo que es un tributo a su calidad.
El Top es un icono de una época y ?se es su valor. Y ha de ser naranja, por supuesto!